Casa GDL

Ubicación: Guadalajara
Arquitectos: Bernardo Gómez-Pimienta, Luís Enrique Mendoza.
Colaboradores: JN Morones, Daniela Legorreta, Héctor Barroso, Carlos Coronel, Ramón Álvarez y J N Morones
Fotografía: Jaime Navarro
Premios: Mención Honorífica Bienal de Arquitectura Mexicana Selección oficial Premio Obras CEMEX Participación en la Bienal de Quito 2006. Bienal Miami + Beach 2007, Miami, EUA, Medalla de Plata ex aequo. Categoría: vivienda unifamiliar
Año: 2005

Casa GDL. Ubicado dentro de un fraccionamiento que se desarrolla sobre una ladera, el terreno, de forma irregular debido a la pendiente, tiene en el sur una vista privilegiada hacia un área verde que se considera uno de los pulmones de la ciudad de Guadalajara, mientras que al norte se topa con el corte del terreno en el que se desplanta. A partir de esto, la casa niega la calle al cerrarse en su fachada y mostrarse como un muro sólido, mientras que se abre con grandes ventanales hacia los jardines interiores y las vistas de la ciudad. Usando la transparencia como punto focal del proyecto, el volumen de planta baja cuenta con fachadas de vidrio duovent para aislar térmicamente la casa, cambiando en el extremo que traspasa los límites definidos por el volumen de planta alta donde se transforma en un sólido de madera representativo de la continuación conceptual de la terraza que se forma en su azotea. De esta manera, todas las recámaras cuentan con ventilación e iluminación natural y
disfrutan tanto de la vista como del jardín. En el caso del volumen superior, las caras hacia la calle y hacia la parte posterior del terreno se muestran como muros masivos de piedra, mientras que las caras que dan hacia los patios y hacia la ciudad se transforman también en membranas transparentes. El volumen superior se conecta con el inferior en uno de sus extremos mientras que la otra punta queda flotando en el espacio teniendo un cantiliver de 12 metros; esto, aunado a las fachadas de vidrio, produce una sensación de suspensión en el aire a quien lo habita. En el punto de intersección entre ambos volúmenes se produce un espacio de doble altura, violado sólo por un piso de cristal esmerilado sobre el que se ubica el comedor; este piso, junto con un domo en el techo, hacen que el espacio sea totalmente traslúcido en el sentido vertical provocándose una continuidad espacial entre el vestíbulo de acceso y la planta libre del nivel superior